jueves, 1 de mayo de 2014

MasterChef, algo huele a chamusquina.

El año pasado mientras hacía zapping,  me encontré con un programa en donde aficionados al arte culinario competían con el objetivo de ganar interesantes premios: cursos de especialización en centros de alta cocina, publicación de un libro con recetas propias y una considerable cantidad de dinero casi suficiente para montar su propio negocio de restauración. En cada nueva emisión del programa se veía el progreso de los concursantes y la expulsión del menos aventajado. Hasta ahí todo bien, solo con un reparo; el constante sonsonete de que todos los ingredientes que quedaban en excedente serían enviados a Cáritas para que se revertieran en los mas necesitados: gambas inmensas, rodaballos como bandejas, ostras, langostas etc, etc todo un lujo para el paladar pero en pequeñas cantidades ¿enviados a Cáritas?, ¿quién sería el destinatario de tan escasos pero carísimos ingredientes?. En fin, cosas de la hipócrita publicidad y el marqueting.
Este año visto el éxito logrado por el anterior , tenemos otra temporada de MasterChef, con la consabida y anunciada selección, criba de miles de participantes que intentaron entrar al programa. He leído que se habla de tongo  en el casting y no lo dudo, anoche vi desconcertada como se descocinaba en el mas burdo amago de dar autenticidad a un programa que ya tiene tufillo a ensayo y guión de telenovela barata. Ojos llorosos por la despedida de alguien al que hace un segundo se tildaba de creerse superior, el personaje entrañable de señora mayor que intenta que suba un merengue sin utilizar un aparato eléctrico, los jueces de ceño duro y  decepcionado, la presentadora asombrada y los concursantes confundidos, torpes o ingenuos; esta "masa" no sube ni echándole muchas gana. Si estos fueron los mas "originales y particulares" aficionados, no quiero saber de los que quedaron en ese "largo y tortuoso camino" (bonita canción de los Beatles, por cierto).
Algo en que pensar, este año en MasterChef, no donan los excedentes a Cáritas. La cadena 1 de TVE  está subvencionada por el gobierno, y las declaraciones de Cáritas de  aumento de índice de pobreza en España, no ha gustado nada al Ministro Montoro, con lo cuál los donativos esta vez se derivan a "comedores sociales".
Esta visto que los fogones de MasterChef tienen problemas de ignición.