lunes, 3 de agosto de 2009

Bandera blanca para un desnudo.

Tu carne es dúctil, se amolda a mis manos, se expande y tiembla, se vuelve esclava de mi mirada.
Nunca me he sentido tan tirana.
Fue un encuentro casual o eso dicen los menos entendidos.
Comenté algo fortuito, te miré y se tambaleó tu castillo de imágenes. Ahora sé que no te gusta que vean tus fisuras. Sonreíste con aparente complacencia.
Pero ellos no saben que eres de cera, que eres de musgo y agua, que eres tan débil como la arcilla y que sin apenas tocarte, puedo crucificarte entre las sábanas.

Ilustración de la entrada "Bandera blanca para un desnudo" Autor Servando Cabrera Moreno.

2 comentarios:

Angelosa dijo...

Me ha encantado lo que has escrito acompañando la pintura de tu compatriota, el post anterior tambien es precioso al igual que la pintura, como me gusta ir conociendo a traves de ti a pintores que para mi no son conocidos, es un placer entrar a visitarte y no es peloteo jajajaja, sabes que no es mi estilo.
Miles de abrazos.

Zoé Valdés dijo...

Servando Cabrera, transparente. Tú, translúcida.