domingo, 29 de junio de 2008

El bosque de Bellver tiene un castillo.

El bosque de Bellver tiene un castillo y ese castillo tiene sus fantasmas.
Pero primero les cuento un poco de ese maravilloso lugar.
El castillo de estilo gótico fue construido a principio del siglo XIV, de forma circular, único con esas características en España. Sirvio de residencia a reyes y virreyes, para despues quedar destinado a prisión, en la actualidad es un museo y acoge en ocasiones actividades relacionadas con la ciudad de Palma de Mallorca.
La ubicación sobre un monte permite observar la ciudad, su bahía y la Sierra Tramuntana. La vista es espectacular.
Visité en dos ocasiones este lugar y desde siempre quedé fascinada. Miraba los recintos y me imaginaba escenas medievales, intrigas palaciegas, amores a hurtadillas entre reinas y subditos, ví mujeres hermosas asomadas a los ventanales encristalados, y la sangre manchar una pared testigo de un asesinato.
En mi primera visita, un gesto inesperado me llevó a llamar a las compactas puertas que impedían el paso a las habitaciones que rodean el patio interior y preguntar: -¿Hay alguien ahí?-...el pesado silencio y un leve estremecimiento detuvieron mi broma, la reacción quedó en el aire....como una leve amenaza.
La segunda vez, llevé mi cámara fotográfica, esa foto es de aquella ocasíon.
Volví a sentir el olor del pan recien hecho, los gritos de dolor de los torturados, las ceremonias reales, los amores furtivos y carnales.
En esta visita no llamé a las puertas, no me dieron tiempo, un manotazo invisible arrancó la cámara de mis manos que impactó contra las piedras del patio y a continuación dio varias volteretas rebotando una y otra vez, como si fuera de goma, para terminar totalmente destrozada.
Me cobraron bien la broma, quedé con una sensación incómoda y el disgusto de ver como había quedado mi cámara recien estrenada.
Esa foto fue antes del decalabro fantasmagórico, mi sonrisa es la viva expresión de la inocencia.

martes, 24 de junio de 2008

Sin título para otros.

Esta historia comenzó hace un año, así lo indica la fecha que timidamente, apostilla un nombre del que desconozco su origen...¡¿Pafermi?!....no es apellido conocido, lugar geográfico, ni siquiera un medicamento milagroso, pero en fin, ahí está, acompañando mi pelo rabiosamente naranja, a golpe de mezclar amarillos y rojos.
Mi primera mirada se detuvo en los bosques de Bellver, cinturón verde que empuja a Palma de Mallorca contra la bahía, y en aquella brillante estrella que desde los azules prusias de un cielo único, recorria el horizonte hasta dormirse en las copas de los árboles.
Mi nombre enigmático y primaveral, es lo que más me gusta, aparte de ver a mi experimental creadora afanarse en hacer crecer los duendes, los güijes, las manchas de color que invaden este espacio que ella llama, mi rincón.
En realidad en nuestro mágico mundo, que revive por las noches, mientras todos duermen y cuando los genios de lo increible nos cubren con el fino manto de la fantasía.
(Esta historia no esta terminada, pero debo dejarla en suspenso , hasta mañana......).
De lo anterior han transcurrido mas de mil noches pero esta noche es noche de asumir realidades, así que mi soñadora alquimista esta sentada al ordenador , intentando no se qué, de una exposición, escribiendo sobre presupuestos y envios, mientras el calor de este Junio supera los 40 grados. Yo por supuesto como la esfinge, en estado contemplativo y ella en estado puro.
No les cuento más, dejémosla trabajando, por un sueño.

jueves, 19 de junio de 2008

Volver a empezar...

Inmigración en Galicia, un corto pie de foto para tanto dolor.
La vida es un constante cambio, una lucha enconada por sobrevivir. Muchos son los motivos de abandonar tu patria, que se dice con tanto amor: "Mi patria", cuando en definitiva somos una mezcla de culturas, religiones y razas. Pero los humanos preferimos marcar diferencias, quizas por la reafirmación sicológica: ¡Yo!, como ser único e irrepetible.
Pero ese ser único e irrepetible tiene carencias, deseos, circunstancias ineludibles y surge el fantasma de la inmigración, el decidir comenzar desde cero, o desde menos cero que es aún peor. Se fraguan quiméricas empresas, se vive con al alma al pairo y se espera mas de lo que lograrás. Se constituyen nuevas familias que no dejan de mirar con el rabillo del ojo, los origenes familiares y las historias y costumbres se mantienen como reliquia valiosa.
Es por esto que me duelen los rechazos, ese olvidar que todos alguna vez nos hemos marchado con la mirada triste, sin saber cuando encontraremos el sitio para volver a empezar....

domingo, 15 de junio de 2008

No me prepararon para este dolor,


eso fue lo que escribiste de mí. El reto era dificil, describir una vida con seis palabras.....
Yo sabía que te encontraría. Sí, estaba cansado, tenía frío y el Sol era un bálsamo para mis huesos, pero aunque pienses lo contrario, te presentí, es esa sensación que siempre me avisa de tu llegada y esta vez, te dejé hacer, permití que tomaras esa foto y cuando te fuiste, sonreí complacido, no podía ser de otra manera.
¿Siempre será así?, ir y venir, pasar los dias, saber que todo termina, que volveré de nuevo y tu también volverás.
Porque lo que no recuerdas es que nos conocemos, nos hemos encontrado muchas veces, hemos sido víctimas y victimarios, verdugos y reos, aliados y adversarios, siervos y reyes, pintores y modelos, instrumentistas y directores, herejes e inquisidores, te he amado pero tú, nunca me has amado, esa es la diferencia de esta historia, de la reconstrucción de mi vida, como tú propusiste.
Sé que volveré a verte, esa es mi esperanza, no importan las heridas, las torturas, los desengaños, el desamor. Siempre viene un mañana, siempre vuelven los dias de Cuaresma, los equinoccios, siempre vendrás tú.

viernes, 6 de junio de 2008

Mensaje en una botella


¿Que será de mí?. La marea se retiró de improviso y desde la arena observo el mar tan complice de mi secreto.
¿Nunca más veremos los glaciales?, ¿ni los delfines jugarán a nuestro lado?, ¿no contemplaré la intrepidez con que evade las altas olas y esquiva las hélices de los barcos?.
¿No entiendo por qué se distrajo de esta manera?, ¿qué aventura pasada se detuvo a recordar?. ¡Y ahora estamos en esta playa que puede llenarse de bañistas!
No sabe cuanto la amo, aunque ese caracter aventurero nos arriesgara a terminar separados, como la vez que se dejó arrastrar hasta los acantilados y la fuerza de las olas nos estrellaba contra los arrecifes. No sabe que mirando a travez de su pared ambar, las puestas de sol son más cálidas y que el sonido de las olas me llega mullido y sordo.
Necesito que un golpe de viento, un cangrejo rojo, un movimiento telúrico, nos lance de nuevo a las olas, necesito mantenerme en su vida, sin importarme que escribió sobre mi piel, aquella muchacha de pelo naranja.

jueves, 5 de junio de 2008

Historias de una botella


No soy una botella común. Durante años descansé en una apacible bodega, propiedad de un rey,  que a su vez me obsequió a un magnate de la informática.
Un día, después de una repentina fiesta, donde compartí espacio con manjares exquisitos, fui abandonada, como otras muchas en un  infame habitáculo verde. Mi tranquila existencia de meditación y recogimiento había terminado de golpe. Viajé entonces de fábrica en fábrica, de sitio en sitio, conteniendo aceites finísimos, vinos mediocres y vinagres, sin olvidar raticidas y disolventes corrosivos. Típica vida de desarraigo.
Una calurosa tarde, una joven de pelo naranja, puso en mi interior un trozo de papel. Se inicio entonces, el más intenso viaje. Sentí el frescor del agua salada y la sensación de flotar a medias entre las olas que lentamente me alejaron del puerto. No se estaba mal, razoné, y en definitiva tampoco navegaba sola. Dentro de mí, un pedazo de papel multicolor me miraba fijamente. Así que tomando aquel giro de mi vida con filosofía, me dejé llevar por el vaivén de las que serían por mucho tiempo,  junto al mudo papel, mis compañeras de aventuras.
Nunca imaginé que viviría tantas nuevas situaciones. Cierta vez, en Punta Pirámides, me vi involucrada en una orgía impetuosa. Era la época de apareamiento de ballenas. Una hembra puede copular con varios machos, indistintamente, por supuesto, en una desenfrenada intensión de procrear. Navegué sin más, en un afrodisíaco y revuelto mar de esperma.
Pero no solo he sido una ingenua espectadora, ¿recuerdan al actor Leonardo Di'Caprio agonizando de hipotermia?, la botella que a su lado se balanceaba discretamente y que le acompañaba en su gélido final, era yo.
 Me han sucedido hechos menos importantes, pero no por ello evitables de enumerar. En una ocasión logré evadir una moto acuática en pleno Océano Atlántico y en otra acompañé durante algunas brazadas a un nadador que, mientras cruzaba el canal de la Mancha, engullía plátanos isleños. Fui testigo de una nívea boda ibicenca en el mar de la China meridional, y sobre mí han caído cenizas de difuntos de variadas etnias.
Solo tengo un resquemor. El mensaje que viaja conmigo no reconoce mis esfuerzos cuando veo la costa y busco esa corriente que me aleje de playas, arrecifes y deltas. Observo a hurtadillas sus jeroglíficos y esa pálida dejadez con que desprecia los peligros. Somos incompatibles. Yo, con ansias de aventuras, él recostado contra mí, mientras la espuma marina nos arrastra al eterno horizonte.